Los préstamos autopromotor: sírvase usted mismo

Fecha de publicación: 28.12.2017
Los préstamos autopromotor: sírvase usted mismo

Muchos de nosotros tenemos un sueño recurrente, y éste no es otro que, reconozcámoslo, vivir en la casa ideal. El problema es que para muchos, este sueño representa una utopía, un estado inalcanzable. Para otros, aunque lejano, aparece como un reto superable, pero sólo se atreven a fantasear hasta que sus pensamientos chocan contra el problema de la financiación.

Hoy te presentamos una herramienta eficaz que ayudará a financiar el gasto en vivienda. Los préstamos autopromotor.

Desmontando el préstamo autopromotor

Para solicitar un préstamo autopromotor hay que cumplir tres formalidades:

Primero, que el solar sobre el que vamos a construir nuestra casa ideal nos pertenezca en propiedad. Segundo, será necesario poseer la licencia de obras y, por último, también haber conseguido el proyecto de obra en cuestión visado por el Colegio de Arquitectos.

Una vez formalizada la escritura del préstamo, el banco entregará el importe pactado a plazos a medida que avance la obra. Cada vez que termine la ejecución de una parte determinada de la vivienda, una compañía tasadora firmará una certificación de obra, lo cual nos permitirá ingresar el dinero.

El plazo de amortización del préstamo puede llegar hasta los 40 años, lo cual nos proporcionará tiempo para gestionar diligentemente su devolución. El periodo de carencia en estos casos suele fijarse entre los 12 y los 18 meses. Y en cuanto a los intereses, son muy similares a los establecidos en las hipotecas de viviendas ya construidas, siempre y cuando se trate de la vivienda habitual del propietario.

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El “buffet libre” de la construcción

La principal ventaja de construir nuestra propia casa es que podemos andar a nuestras anchas por el solar adaptando las dimensiones, y escogiendo la distribución y la calidad de los materiales a nuestro antojo. El nombre lo dice: autopromotor, y es que nosotros nos convertimos en nuestros propios promotores inmobiliarios. Nosotros decidimos, y claro, como igualmente ocurre cuando optamos por organizar las vacaciones por nuestra cuenta ahorrándonos los gastos de agencia de viajes, montando nuestra vivienda evitaremos los márgenes que habitualmente le corresponden a la promotora, que van del 20% al 30%.

Pero una vez superado cualquier obstáculo y con los tres papeles en mano, estudiaremos las propuestas de los bancos.

El casting de bancos

En CaixaBank, por ejemplo, es posible solicitar hasta el 80% del valor de la garantía, siempre que el proyecto se destine a vivienda habitual. Al constituir la hipoteca, se establece el límite del crédito y el importe de la primera entrega de dinero. El límite disponible se incrementa conforme se va acreditando la realización de las obras, según el valor de tasación en el momento de la disposición.

Como ejemplo práctico, por una hipoteca autopromotor a 20 años, el tipo de interés fijo es del 2,1% si se suscriben todos los productos que conllevan bonificaciones, relativos a ingresos, seguros y ahorro. Pese a que no es obligatorio, muchos bancos nos sugerirán encarecidamente contratar un seguro decenal, lo que implica el seguimiento de las obras por parte de un equipo técnico. De esta forma, además, quedaremos cubiertos ante cualquier problema derivado de la construcción durante 10 años, tal y como ocurre cuando adquirimos la vivienda de un promotor.

En cuanto a Banco Santander, ofrecen financiación hasta 30 años, con un tipo de interés del 1,5% durante los dos primeros años y el euríbor más el 1,5% durante el resto del tiempo.

La financiación que ofrece Bankia es similar a las anteriores: un 80% del valor de la garantía y para una segunda casa, hasta el 60% de la inversión y del valor de la tasación del proyecto. “Los tipos de interés son variable a partir del euríbor  más el 2,5% y el fijo a partir de 2,6%", señalan desde Bankia.

 

Fuente: El País

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