Qué camino debo tomar si no puedo pagar mis deudas

author Teresa S. Vicente Fecha de publicación: 17.09.2020
Qué camino debo tomar si no puedo pagar mis deudas

La pandemia del coronavirus ha dejado tras de sí miles de muertos, pero también la pérdida de más de un millón de puestos de trabajo en el primer trimestre en España. La falta de ingresos ha conllevado dificultades para pagar recibos en el caso de un 12% de los ciudadanos, según un cuestionario elaborado por el Instituto BBVA de Pensiones. De este porcentaje, un 75% ha ido “tirando” gracias a su ahorros, pero un 25% ha tenido que recurrir a un préstamo de una entidad financiera.

Sin embargo, la economía no remonta y la situación actual en España no es propicia para que los parados vuelvan a reincorporarse al mercado laboral. Ante esta situación, aumentan los temores por no poder hacer frente al pago de un crédito en el futuro, una situación que puede acrecentar el importe de esta deuda personal. En este escenario, repasamos los pasos a dar y soluciones a tener en cuenta si enfrentamos la difícil situación de no contar con dinero para devolver un préstamo.

Negociar las deudas con el banco

Para evitar llegar a esta situación, el perjudicado debe poner todo de su parte para hallar soluciones para pagar las deudas y no entrar en una espiral de deuda perpetua. Parece obvio, pero la primera alternativa debe ser anteponer el pago de esta deuda antes que cualquier otro gasto. Nada es más importante que saldar este impago ante la amenaza de embargo de bienes como la casa o el coche. También puede ocurrir que no podamos hacer frente a la deuda y que a la vez, no tengamos bienes de valor en propiedad.

Al consumidor también le queda el as en la manga de la negociación con la entidad. Siempre se puede dialogar y recurrir a opciones como alargar el plazo de devolución o pactar un periodo de carencia.

En el primer caso, esto conlleva aumentar el tiempo para abonar lo adeudado, así como los intereses, pero a cambio, contaremos con más meses para pagar, pero las cuotas también se verán reducidas. De este modo, las cuotas mensuales se pueden llegar a reducir hasta en un 25% en función del plazo, pero el cliente ha de tener en cuenta que subirán los intereses.

La segunda alternativa mencionada, el periodo de carencia, permite que durante el tiempo acordado solo se desembolsen intereses y no se amortice capital. Así, el usuario estará más desahogado durante ese plazo y tendrá tiempo para buscar otra fuente de ingresos que le permita saldar la deuda pendiente.

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Declaración de insolvencia

Otra tabla de salvación reside en la Ley de Segunda Oportunidad, que desde 2015 permite a particulares y autónomos declararse insolventes. En primer lugar, se debe intentar llegar a un pacto con los acreedores y fijar nuevas condiciones de la devolución. Si no consigue cerrar un acuerdo, se puede recurrir a la vía judicial para cancelar la deuda. Para acogerse a esta normativa, el deudor debe ceder todos sus bienes y una vez vendidos, se procederá a pedir la exoneración de la deuda.

Consolidación de varias deudas

Otra de las soluciones al impago de una deuda va de la mano de la denominada reunificación de deudas. Así, se renegocian las condiciones con cuotas asumibles y se pacta con un solo acreedor.

En este caso, conviene contar con un avalista solvente dispuesto a responder por el deudor para convencer al banco de que otorgue un préstamo personal no hipotecario con el fin de que el afectado reorganice sus deudas. En el caso de la reunificación hipotecaria, los particulares pueden presentar su vivienda como garantía de pago. El proceso consistiría en utilizar una hipoteca utilizando la vivienda de deudor y cancelar con ese préstamo el resto de deudas.

Aplazamiento de pagos durante la pandemia

Además, durante la pandemia, el Gobierno de España ha previsto la aplicación de moratorias para aquellos que no sean capaces de hacer frente a sus obligaciones crediticias. Así, durante el estado de alarma cabe la posibilidad de acogerse a una moratoria para el abono de los préstamos, incluyendo los créditos al consumo, que estuvieran vigentes en la fecha de entrada en vigor de la medida, es decir, el pasado 2 de abril de 2020. Para poder acceder a esta prórroga, el beneficiario debe estar en situación de vulnerabilidad por la pandemia, tal y como recuerdan desde el Portal del Cliente del Banco de España.

Fuentes: Portal del cliente bancario del BDE / iAhorro / ABC

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Teresa S. Vicente

Lleva más de 15 años trabajando en medios de comunicación y está especializada en economía.
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