Nueve formas de esquivar un crédito y evitar una deuda (Parte II)

Fecha de publicación: 21.02.2019
Nueve formas de esquivar un crédito y evitar una deuda (Parte II)

En la primera parte de este artículo, se presentó el riesgo que conlleva recurrir a un crédito sin estar preparado para ello, además de la situación de vulnerabilidad en la que nos dejaría el sobreendeudamiento. Para evitar este desenlace, se abordaron tres de las nueve preguntas que los expertos quieren que te hagas. Estas son las seis restantes.

¿Aplicas la regla del 70-30?

Aunque Mario Mazaira lo haya dicho, la mayoría ya sabíamos que tener unas cuentas que no nos dejan ahorrar o terminar el mes “no es la situación ideal”. Este experto considera que parte de nuestros ingresos deben estar destinados a cubrir la deuda de turno, con la proporción “del 70-30”: no destinaremos a la hucha, al ocio, al entretenimiento ni al pago de deudas más del 30% del dinero que entra; e invertiremos, cuanto menos, el 70% de lo que ganamos en primeras necesidades. Ricardo Camarena viene a confirmar que “cuando destinas más del 30% al pago de tus deudas, excluyendo hipotecas, estás técnicamente sobreendeudado”. En cambio, José María López no piensa de igual forma, y es tajante en cuanto a que “esta regla solo pretende que exista margen de maniobra por parte del deudor si aparecen contratiempos, como crisis familiar, despido, bajada de sueldo, enfermedad, subida de los índices en los préstamos a tipo variables, entre otros; pero no necesariamente indica sobrendeudamiento”.

¿Eres deudor de una sola entidad?

Mazaira se niega a acumular deudas con más de una entidad. “Es poco recomendable, incluso peligroso, endeudarse con más de dos entidades financieras”, asegura. Si lo hiciéramos, acumularíamos deudas con duraciones, comisiones y tipos de interés diferentes, algo muy complejo de gestionar. La solución de Mazaira es “unificar las financiaciones en una cuota en la misma entidad”.

¿Cuánto te está costando la tarjeta de crédito?

Para Ricardo Camarena, destinar más del 10% del sueldo al pago de la tarjeta de crédito es irresponsable, y tiene un truco para los que compran con ella: “es importante cubrir todo el consumo realizado cuando venza el plazo, para no generar intereses”. Por otro lado, “tardarás más en saldar la cuenta total y la deuda crecerá según la tasa de interés pactada con el banco” si decides pagar una cuota mínima. Finalmente, sentencia: “Si estás pagando más, debes revisar tus hábitos de consumo, establecer un plan financiero que convenga a tu estilo de vida, necesidades y, principalmente, a tus ingresos”.

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¿Sabes calcular los intereses de la tarjeta?

Camarena considera fundamental que sepamos que los intereses de la tarjeta de crédito no solo afectan al consumo descubierto. Además, es innegociable conocer la tasa de interés mensual y el saldo promedio diario para tener mejor perspectiva –“ambos aparecen en el estado de la cuenta”, según el experto. ¿Cómo hacerlo? “Para calcular el primero se debe dividir la tasa anual entre 12, mientras que el saldo promedio diario es la suma de la cantidad que se debe al banco diariamente en el periodo marcado, dividido entre el número de días del mismo, de tal manera que el resultado de la tasa de interés mensual por el saldo promedio diario es el interés ordinario”. Si queremos saber lo que se cobra el banco de nuestra deuda, añadiremos el IVA sobre el interés ordinario y las comisiones de la tarjeta.

¿A quién le pides dinero?

Aunque a veces no queramos reconocerlo, “que tengas que pedir dinero a algún familiar o amigo indica claramente que no llegamos a cubrir gastos”, dice Barrenetxea. Esta es, pues, una forma de advertir que estamos sobreendeudados, si es que las cartas de los bancos reclamando pagos no eran señal suficientemente clara.

¿Se te rifan las entidades para concederte créditos?

La actitud de las entidades respecto a ti te dará una pista de tu situación económica. Si ves muy limitadas tus opciones de financiación, será porque “estás en un fichero de morosos, la operación no parece viable por las características del cliente en función de la cantidad solicitada, o tienes ya demasiadas financiaciones para tu nivel de ingresos”, concluye Barrenetxea.

 

Fuente: El País

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