Tarjetas ‘revolving’, el otro virus que amenaza las finanzas personales

author Óscar Ahulló Fecha de publicación: 11.08.2020
Tarjetas ‘revolving’, el otro virus que amenaza las finanzas personales

Las tarjetas revolving están en el punto de mira, y las entidades financieras que las ofrecen ya “compensan” con bajadas de interés: del 25,20% al 22,86% de media, según Asufin

Las revolving son tarjetas bancarias que renuevan el crédito de forma automática y ofrecen plazos de devolución de dicho crédito muy cortos con intereses muy altos. Estos intereses –la TAE, concretamente– han pasado de ser del 25,20%, en enero de este año, al 22,86% en junio, según el último barómetro de la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin). Es probable que la razón de este descenso sea la sentencia del Tribunal Supremo, el pasado 4 de marzo, por el que se consideraba abusivo y usurero el interés del 27% aplicado en una tarjeta Wizink, cuando el Banco de España situaba en el 20% el tipo de interés medio. Desde esta asociación afirman que “fue un pronunciamiento muy esperado”.

Los intereses siguen siendo excesivos

La bajada es de más de dos puntos en el tipo de interés, pero, para Asufin, “financiar compras con este tipo de tarjetas sigue siendo muy caro.

Y lo mismo piensan en la Asociación de Consumidores y Usuarios (OCU). Según Ileana Izverniceanu, “sigue siendo un interés elevado, y ello se debe a la ambigüedad de la sentencia que habla del interés medio, cuando lo que debería hacerse es establecer un límite del tipo de interés.

En este sentido, Manuel Pardos, presidente de la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae), no duda en afirmar que “a partir de un 20% de TAE ya se estaría hablando de usura.

Pero, en contraposición con los anteriores expertos está José Luis Campuzano, portavoz de la Asociación Española de Banca (AEB), que defiende los altos intereses porque “estas tarjetas son un producto comercial diferente de la financiación tradicional de consumo y está sujeto a mayor incertidumbre para el recobro en caso de impago, lo que explica que sus tipos de interés sean distintos al de otros productos”.

CreditoSi
Importe de préstamo 1 000 € Quiero préstamo
Vivus
Importe de préstamo 300 € Quiero préstamo
Monedo
Importe de préstamo 5 000 € Quiero préstamo

Una espiral de deudas

Pero los intereses no son el único signo sospechoso de las revolving. El funcionamiento del crédito es distinto a las tarjetas de crédito normales, y también peligroso. La tarjeta revolving dota al usuario de capital prestado por la entidad para efectuar los pagos, pero, en lugar de tener éste que devolverlo a final de mes –como ocurre con las tarjetas de crédito–, deberá hacerlo en varias cuotas mensuales, que se van amortizando muy poco a poco por lo alto de sus intereses. Además, todo el capital amortizado cada mes en cada cuota se regenera al mes siguiente para que pueda ser utilizado por el usuario, de nuevo. Es una espiral de deuda que “facilita el sobreendeudamiento”, en palabras de miembros de Asufin.

No por nada aumentó en un 193,6% el número de reclamaciones impuestas por los clientes de los bancos que ofrecen tarjetas revolving.

Campuzano insiste en que “el usuario debe entender su funcionamiento antes de contratarlas” y en que “los bancos están siempre a disposición de sus clientes para resolver cualquier duda que puedan tener y cumplen una regulación estricta y una exigente supervisión por parte de las autoridades”; visión que no comparten desde la OCU porque, en palabras de Izverniceanu, “obligan a estar endeudado sin necesidad”.

Alternativas recomendadas

Para la propia Izverniceanu, los mini créditos son la única alternativa igual de cara que las revolving. En el sector bancario y financiero existen muchas otras opciones de financiación, además de estas dos, y todas más económicas y seguras.

Las opciones que contemplaría esta experta son “solicitar un préstamo a amigos o familiares, pedir a la empresa un anticipo o un préstamo, exprimir la cuenta hasta dejarla en números rojos, recurrir a la tarjeta de crédito común, pedir un préstamo personal al banco o a una entidad de dinero rápido.

Pero si no le quedara otro remedio que contratar una tarjeta revolving... “Si no se puede aplazar una sola compra, usaremos la tarjeta solo para pagar la compra que queremos aplazar y no haremos más pagos con ella”, explica. Y no solo esto. Si es posible, cancelaría la deuda lo más rápido posible para no dejar que genere más intereses.

En definitiva, no recomienda contratar este producto, ya que lo que cuesta no compensa con lo que permite hacer: “los intereses superarán a cualquier aliciente”, concluye la portavoz.

Fuente: El País

 

author

Autor del artículo:

Óscar Ahulló

Es redactor creativo publicitario y redactor web especializado en finanzas.
Biografía completa

Comentarios