Toca renovar el alquiler pero no quieres pagar más

Fecha de publicación: 12.07.2018
Toca renovar el alquiler pero no quieres pagar más

A muchos les puede dar gusto vivir en Madrid o Barcelona, pero a la hora de buscar casa o pagarla, los hay quienes pasan miedo. Los precios de alquiler siguen escalando, especialmente en estas dos ciudades y, ¡ojo! Porque ya han alcanzado los máximos de la época de la burbuja inmobiliaria. Fotocasa ha proporcionado los números: el alquiler es un 9% más caro en 2017 de lo que era en 2016. Y sigue, porque el primer trimestre de 2018 llegó con un 3,5% interanual, y un 0,7% más caro que el anterior trimestre -éste es el último de 2017.

Madrid da miedo, definitivamente. Allí, el ascenso interanual sobresale con un 7,9% de aumento y un 4% trimestral. Tiemblan los inquilinos.

Barcelona también lo da, pero menos… El incrementó llegó hasta el 4,2% interanual y un 1,3% trimestral. A esto podríamos llamarlo canguelo.

Mercedes Blanco, socia directora de la agencia barcelonesa Fincas Blanco, señala que “la subida del alquiler para los inquilinos con contratos firmados a partir del 6 de junio de 2013, fecha de la última reforma del alquiler, puede establecerse o bien a partir del libre pacto entre arrendador e inquilino o bien, en el caso de que el contrato no incluya ese acuerdo, actualizando la renta a partir del IPC general”. Y añade: “en los contratos firmados a partir de abril de 2015, arrendador y arrendatario pueden pactar libremente cómo hacer la actualización de la renta solo si el contrato incluye ese acuerdo”.

Ya sabemos que la estabilidad laboral y de ingresos son claves para negociar una renta teniendo las de ganar. Pero hay otras cosas que nos situarán incluso en una mejor posición:

Al tanto de la situación del propietario

La primera regla en todas las negociaciones es la empatía. Si te ganas al otro y consigues caerle simpático, todo fluirá mejor y tú tendrás más margen de maniobra. Y, bueno, visto desde otra perspectiva, diríamos: conoce a tu enemigo. Te lo tomes como te lo tomes, la cosa termina contigo averiguando las circunstancias de tu casero.

“Saber si es una inversión en la que tiene una hipoteca y tiene este gasto todos los meses o si, por ejemplo, es una herencia, ayudará al inquilino en su proceso de negociación”, explica Beatriz Toribio, de Fotocasa.

Conocemos sus expectativas, si prefiere contratos largos o cortos, si tiene dificultad o no para encontrar inquilinos nuevos. Todo esto nos aportará más argumentos y un plan B en caso de que la negociación fracase.

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Averigua lo que se paga por allí

Para Toribio, es vital saber qué precios se manejan en los alquileres del barrio donde vives o buscas casa: “ver precios de pisos similares permite compararlos con el precio que pide el propietario”. Así, estarás en posición de valorar el precio que te piden con más precisión, compararlo y discutirlo, si es necesario.

Tira de portales inmobiliarios para conocer la demanda

Existen recursos disponibles para conocer la demanda de pisos en tu zona. Los principales son los portales inmobiliarios. Aquí puedes encontrar de todo: la oferta, la demanda, precios, características, e incluso cuánto tiempo tarda cada vivienda en alquilarse. Conocer la demanda es muy importante, puesto que “si hay poca demanda, el inquilino se beneficiará, ya que el casero tendrá más dificultad para sustituirlo y es posible que acceda a una petición de rebaja”, revela Toribio.

Según Fotocasa, este año hay bastante menos demanda de alquiler respecto al año anterior; concretamente, un 36% menos. Esto lo ha provocado el aumento de precios de alquiler en ciertos barrios de Madrid y Barcelona. El 14% de los españoles se fue a vivir de alquiler en 2017. En 2018, sólo el 9% lo ha hecho.

La flexibilidad es tu poder extra

La práctica hace al maestro… Y el conocimiento, más aún.

Toribio dice: “si te interesa mucho una vivienda, pero el casero no quiere bajar la renta, o quiere subirla, no está de más probar a negociar algunas prestaciones que te puedan compensar, como por ejemplo que pague parte del recibo de algunos suministros o impuestos como el IBI, o que ofrezca electrodomésticos más eficientes”.

Si eres capaz de desglosar el precio de tu alquiler, sabrás de dónde quitar y poner. La flexibilidad es tu poder extra.

 

Fuente: El País

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