Salvar al inquilino de la próxima burbuja inmobiliaria

Fecha de publicación: 24.08.2018
Salvar al inquilino de la próxima burbuja inmobiliaria

Los españoles teníamos entendido que la opción cara a la hora de conseguir una vivienda era comprarla. Ahora ya no. Ahora lo complicado es alquilarla. No hay más que echar un vistazo a lo que está pasando en Barcelona –con 13,90 euros por metro cuadrado–, Madrid, Baleares, Las Palmas y Salamanca, donde el precio del alquiler, tras haberse encarecido un 30% en los últimos tres años, ha alcanzado máximos históricos. Ante la vulnerabilidad del inquilino, ¿es posible protegerlo en esta burbuja caótica?

¿Qué puede y qué no puede hacer mi casero?

El origen es la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), la cual no permite al propietario que suba la renta mientras el contrato de arrendamiento esté vigente. Por esa razón, permite al propietario del inmueble, una vez finalizado el contrato de arrendamiento, subir y establecer el precio del alquiler que considere. e modificar el precio de la renta, independientemente del mercado.

La LAU ya ha llevado a cabo algunas medidas de protección especial para el inquilino. En cuanto a la duración del contrato de arrendamiento, si éste es de corta duración –menos de un año–, si el inmueble se convierte en vivienda habitual del inquilino, puede ser prorrogado hasta los tres años. Transcurrido ese tiempo y sin haber especificación por ninguna de las partes de terminar el contrato, éste se prorroga automáticamente un año más.

El porqué de todo esto

Lorenzo Viñas, gerente del Colegio de Administradores de Fincas de Barcelona-Lérida, nos lo revela:

«Los factores que influyen en una espiral de precios pueden tener paralelismo entre diferentes ciudades, incluso dentro de una misma ciudad dependiendo de la zona o barrio. No obstante, hay algunos elementos que podríamos definir como comunes: la mayor o menor dificultad de acceso a la compra de vivienda, una mayor aceptación a la libertad de movimiento que representa el alquiler en oposición a la compra, la confianza en un mercado de trabajo de bajo paro, la renta disponible de los ciudadanos y que el mercado de vivienda turística sea pujante y las que deberían estar en residencial se pasen a turismo como consecuencia de mayores rentas disponibles, por ejemplo».

Viaconto
Importe de préstamo 600 € Quiero préstamo
Vivus
Importe de préstamo 300 € Quiero préstamo
OnlineCredit
Importe de préstamo 1 500 € Quiero préstamo

¿Dónde están las soluciones?

Con tal de poner orden en el asunto, el Gobierno trabaja en una reforma de la LAU con importantes medidas. Hablan de precios referenciales en el alquiler para impedir las subidas de precio ilimitadas; de prórrogas de contrato hasta los cinco años, desgravaciones totales para los propietarios y 650 millones de euros para viviendas sociales.

«En algunas ciudades europeas ya se han llevado a cabo medidas similares, donde las administraciones recomiendan precios. Hay unos precios referentes que el consumidor puede conocer a través de Internet, donde una corporación de ámbito local o provincial establece cuál es el precio máximo razonable que puede tener un determinado alquiler», nos cuenta el portavoz de la asociación FACUA-Consumidores en Acción, Rubén Sánchez.

¿Hay riesgo de vivir una nueva burbuja inmobiliaria?

Desde algunos portales inmobiliarios relacionan las tremendas subidas de precios en zonas céntricas con la salida de la crisis, al haber viviendas que, durante ésta, han estado sujetas a precios bajos y ahora han actualizado los precios.

¿Cree Lorenzo Viñas en una nueva burbuja?

«No, si hay estabilidad en el otorgamiento de los préstamos hipotecarios y estos se limitan a un porcentaje que no alcance el 100% del valor del inmueble a adquirir, así como de los intereses bancarios que mantengan un valor suficiente que permita que los precios tiendan a normalizarse en un entorno en que los ciudadanos dispongan de renta suficiente procedente del trabajo»,

No opinan así en FACUA, donde ven clara la amenaza de una nueva burbuja inmobiliaria:

«Puede ser diferente a la anterior, que se produjo en unos años de bonanza económica, altísimos niveles de empleo y unos salarios donde ser mileurista estaba totalmente denostado; y donde hoy en día los jóvenes que llegan a ser mileuristas creen que tienen un grandísimo sueldo».

 

Fuente: Las Provincias

Comentarios