Renta vitalicia mensual; para ahorrar más, ahorrar mejor

Fecha de publicación: 20.03.2018
Renta vitalicia mensual; para ahorrar más, ahorrar mejor

Seguramente habrás oído hablar de las Reformas de las Pensiones que tuvieron lugar en 2011 y en 2013. Aunque es muy probable que te acuerdes, no es de extrañar habida cuenta del revuelo que causaron, queremos asegurarnos de que tu memoria no te juegue una mala pasada.

Una de las principales y más llamativas consecuencias de estas reformas de las pensiones fue el retraso de dos años en la edad de jubilación. De los 65, la edad mínima para el retiro pasaba a ser la de 67. El segundo gran cambio que introdujeron las reformas fue la forma en la que se revalorizaban las pensiones, introduciendo el llamado factor de sostenibilidad, que modificaba los criterios de revalorización.

De ello se desprendió un estudio realizado por AFI (Analistas Financieros Internacionales), que demostraba, a raíz de la nueva legislación introducida, que si un pensionista que se jubila hoy pierde una media de 350 euros mensuales de poder adquisitivo a lo largo de su retiro.

Para hacer frente a la sangría de las reformas, vitamina RV

Hablando de un modo más global, AFI concreta en una cifra el impacto anual de la reducción de las pensiones públicas para el periodo de 2017 – 2015: 20.100 millones de euros. Esto, en términos de valor añadido bruto, que resulta ser el equivalente a un 1,5% del PIB en media cada año. En cuanto al descenso del empleo, la cifra es parecida –alrededor de los 330.000 empleos equivalentes a tiempo completo.

Y aquí es donde entran las queridas rentas vitalicias, ya que el propio estudio asegura la posibilidad de que, al generar una demanda interna que proteja el empleo y el crecimiento económico, compense los efectos secundarios malignos de los que hablábamos. "Las rentas vitalicias son un instrumento idóneo para complementar la pensión pública de jubilación, alivian las presiones que existen sobre el sistema público y contribuyen a su sostenibilidad", afirman desde AFI.

El cálculo es el siguiente: un jubilado de 67 años necesita alrededor de 63.000 euros para ganarse el derecho a una renta vitalicia que le proporcione unos 380 cada mes. Con eso, vería compensado el perjuicio derivado de las reformas, que recordemos, afectaba a 350 de sus euros al mes. Mientras que a un jubilado de 77 años le basta con reunir cerca de 21.000 euros para adquirir una renta vitalicia mensual de 246 euros.

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¿Qué son y en qué nos benefician?

Para tener más claro de qué estamos hablando, las rentas vitalicias son productos que aseguran el beneficio de una renta fija a partir de nuestra jubilación y hasta el fallecimiento. Desde el mismo momento en que se contratan, obtenemos un pleno derecho a ellas. Su principal función es equilibrar el consumo de nuestros recursos durante nuestros últimos años de vida, adaptándonos a lo ahorrado y disponible. A su vez, son susceptibles de incluirse en el testamento.

"Las rentas vitalicias son la solución asegurada para evitar que una persona sobreviva a sus ahorros. Son rentas para toda la vida, constituidas a partir del ahorro previsional realizado gradualmente durante la vida laboral o a partir de un patrimonio también acumulado previamente", explica AFI en su informe.

Es evidente, pues, que las rentas vitalicias son más ventajosas que las rentas financieras, ya que estas últimas son más difíciles de adquirir, por costosas. Para percibir una renta financiera de 600 euros a partir de los 65 años, necesitamos un ahorro acumulado de 242.000 euros. En cambio, para una renta vitalicia mensual de la misma cantidad hace falta, ni más ni menos, que la mitad.

Otro de los aspectos positivos de las rentas vitalicias en el que insiste AFI es la flexibilidad para ser manejadas según nuestras necesidades y ventajas fiscales. Pueden destinarse a diversos usos, como depósitos, fondos, acciones, viviendas, traspasos de negocios y licencias, entre otros.

Por eso, la clave que desvela el estudio es ahorra mejor, en lugar de ahorrar más, para cumplir el objetivo final de una renta vitalicia, que es complementar, mes a mes, la pensión pública.

 

Fuente: Levante – EMV

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