Por qué ya no dependemos de las tarjetas para pagar

author Óscar Ahulló Fecha de publicación: 16.07.2020
Por qué ya no dependemos de las tarjetas para pagar

Para pagar en internet no solo sirven las tarjetas de crédito. Existen alternativas para efectuar compras seguras tanto en la web como en tiendas físicas.

Los datos del Banco de España confirman una información casi evidente, y es que el instrumento de pago más utilizado en España son las tarjetas, tanto de crédito como de débito. Durante el primer trimestre de 2019, se detectaron casi 37 millones de tarjetas de crédito en uso, y otros casi 48 millones de tarjetas de débito.

Hoy en día, la frecuencia con la que pagamos a través de internet nos exige contar con instrumentos fiables y sencillos. ¿Qué exigimos de ellos? Que satisfaga nuestras necesidades como compradores y que no retrase ni complique los pagos.

Normalmente, la comodidad, rapidez y seguridad en el pago la asociamos a las tarjetas, rechazando cualquier otro método. Sin embargo, existen distintos métodos de pago que hacen, como mínimo, igual de factible el pago tanto en e-commerce como en tiendas físicas.

PayPal

Sin duda, muchos usuarios ya asocian los pagos virtuales a una plataforma en concreto: PayPal. En concreto, son 270 millones los que aprovechan su seguridad y fiabilidad. Además, la posibilidad de asociar nuestro perfil a varias cuentas bancarias y el hecho de que esté disponible en la mayoría de los comercios online la convierten en una herramienta casi necesaria.

Pagar con PayPal, una vez abierta una cuenta, solo requiere la clave de acceso en el paso inmediatamente anterior a efectuar el pago en la e-commerce, que normalmente tendrá una opción para iniciar sesión en PayPal desde su sitio web. Al estar todos los datos bancarios en nuestro perfil, no hará falta introducir número de tarjeta ni clave.

CreditoSi
Importe de préstamo 1 000 € Quiero préstamo
Vivus
Importe de préstamo 300 € Quiero préstamo
Monedo
Importe de préstamo 5 000 € Quiero préstamo

Financiar las compras online

Esta opción todavía no es tan popular como la anterior, pero se va haciendo más común, poco a poco. Se trata de elegir la opción de financiar la compra desde la propia e-commerce. Esto solo es posible si nuestro banco opera con esta marca y tiene un acuerdo por el cual se financia la compra, sin requerir importe mínimo en ocasiones, y con la posibilidad de alargar el periodo de devolución del precio.

Algunas entidades que lo hacen son, por ejemplo, Paga + Tarde, SeQura, Cetelem o Aplázame.

Pago móvil

Esta herramienta de pago terminará imponiéndose a las demás, ya que es la más rápida y quizá incluso la más cómoda. ¿Por qué? Porque consiste en pagar con algo que siempre llevamos a mano: el móvil.

Para poder hacerlo, nuestro Smartphone debe llevar integrada la tecnología NFC (Near Field Communication), que se vale de ondas para realizar el pago con tan solo acercar el móvil a un dispositivo de cobro como el datáfono con capacidad de contactless. Además, también necesitamos tener instaladas las apps de pago de cada sistema operativo –Apple Pay, Samsung Pay o Google Pay, por ejemplo– o la app de nuestro banco con la tarjeta bancaria virtual asociada en la Wallet.

Otros métodos, de clásicos a innovadores

Por supuesto, todavía podemos pagar como siempre, o como antes. Aunque mucha gente vaticina la extinción de los billetes y las monedas, pagar en efectivo sigue siendo una opción a pesar de su evidente decaída incluso en comercios físicos. El deterioro de este sistema se debe también a que resulta incómodo comparado con otros métodos por el simple hecho de que ocupa espacio, por tener que sacar dinero del cajero para disponer de él, o porque es deja dudas en cuestión de higiene.

Sin embargo, aunque parezca mentira, todavía es posible pagar en efectivo nuestras compras online y por teléfono. Es el método contra reembolso, mediante el cual enviamos el dinero en efectivo una vez recibido el producto en casa.

El pago por transferencia es otro clásico. De banco a banco, introduciendo nombre del destinatario, número de cuenta y algún que otro código, enviamos una cantidad que el otro podrá recibir bien al instante o en un par de días.

Por último, la gran revelación de los pagos instantáneos: el Bizum. Esta app, susceptible de integrarse en la app de nuestro banco, sea el que sea, permite el pago instantáneo con solo introducir el número de teléfono del otro usuario. Es como enviar un mensaje de WhatsApp... con dinero dentro.

Fuente: iAhorro

author

Autor del articulo:

Óscar Ahulló

Es redactor creativo publicitario y redactor web especializado en finanzas.
Biografía completa

Comentarios