Negociaciones con el banco: ¿Hasta dónde pedir? (Parte II)

Fecha de publicación: 04.06.2019
Negociaciones con el banco: ¿Hasta dónde pedir? (Parte II)

En la primera parte de este artículo, comprobamos que la cuenta nómina y la tarjeta son nuestros ases en la manga, y que la hipoteca exige una negociación más dura.

Aprovechar nuestro estatus como cliente

Cuando manejamos un producto cuyo contrato sitúa al banco aparte y solo con una función de mediación –esto podría ser, por ejemplo, un seguro vinculado a una hipoteca–, “lo normal es que este pueda alterar su contenido”, concreta José María López, experto de derecho y finanzas y autor del blog ‘Todo son finanzas’. Si es el caso, lo mejor sería atacar por mejorar la cobertura del seguro o restarle importe a la prima. Dado que tener contratados varios productos con el banco nos coloca en una situación más favorable que teniendo solo un producto poco rentable, entonces “el mejor argumento del cliente quizás sea el de la vinculación con la propia entidad bancaria”, explica López. “Cuanto mayores sean los vínculos con la entidad, mayor será el margen del cliente para negociar”.

En una encrucijada

Como se vio recientemente en un artículo, no es sencillo saldar una deuda como la que conlleva la hipoteca. Y qué decir tiene si nosotros, como prestatarios, atravesamos momentos de dificultad en nuestro hogar o nuestra familia como una crisis conyugal, problemas económicos como un despido inesperado… Todo esto hacen aún más complicada la misión de extinguir la madre de todas las deudas. Según dice López, “el banco debería estar interesado en buscar alternativas al previsible impago, ya sea ampliando el plazo de la operación, concediendo una carencia de capital o también de intereses, incorporando fiadores o unificando deudas, entre otras”.

El experto anima a todo aquel que, viéndose en una situación similar a las descritas anteriormente que limita sus posibilidades financieras, no dude en “dar el paso de contactar con su sucursal para relatar la situación y buscar soluciones”.

CreditoSi
Importe de préstamo 1 000 € Quiero préstamo
Vivus
Importe de préstamo 300 € Quiero préstamo
Monedo
Importe de préstamo 5 000 € Quiero préstamo

Pocas posibilidades más allá

Sin embargo, Antonio Gallardo, experto en finanzas de iAhorro, no alberga muchas esperanzas en relación con las posibilidades de negociar en otros tipos de préstamos, como pueden ser los créditos al consumo. “Es a la hora de la contratación cuando debemos buscar los intereses más bajos y las comisiones de salidas más baratas o iguales a cero por cancelación total o amortización parcial, ya que el menor plazo de este tipo de préstamos hace que sus condiciones sean inamovibles”.

López, por su parte, no lo descarta totalmente: “Si el cliente ha tenido capacidad de ahorro, podría tener interés en una entrega a cuenta parcial para amortizar parte de la capital”, afirma.

Traspasar fondos y planes

Conforme hemos nombrado más productos, las posibilidades de negociación por parte del cliente han ido disminuyendo. Llegados a este punto, y según Gallardo, resulta “imposible” conseguir mejoras en las condiciones de los fondos de inversión y en los planes de pensiones para aumentar su rentabilidad. También reconoce este experto que estos son “elementos de fuerza para negociar la cuenta y los préstamos”.

Nos queda la opción de trasladar el fondo a una gestora diferente, pero primero es imprescindible tener la situación bajo control, asegurarse de prever los resultados y tener en cuenta las ventajas y desventajas de hacerlo. “En el caso de los planes de pensiones nos ayudará la entidad que reciba estos fondos, mientras que traspasar una cartera de activos del propio banco puede ser algo más complejo”, dice Gallardo.

Si hablamos de timing, un buen momento para hacerlo son los meses de octubre a diciembre.

Un hecho en el que coinciden los expertos Gallardo y López es en la importancia de ser proactivos y llevar la iniciativa en la negociación. “En estos años de intensa competencia entre las diversas entidades, a veces quizás tengamos que ser más proactivos, pues las empresas pueden ser más proclives de lo que pensamos a acceder a nuestras peticiones con tal de conservar un buen cliente. En el peor de los casos, el no será la respuesta”, concluye López.

Comentarios