Los enemigos de los bancos

author Óscar Ahulló Fecha de publicación: 23.12.2019
Los enemigos de los bancos

La compra de una vivienda de 300.000 euros con hipoteca en Madrid conlleva gastos. La buena noticia es éstos que han bajado del 7,9% al 6,7%

No es tan fácil como parece. Es posible que una visión tan continuada y cercana de los bancos nos imponga un punto de vista erróneo sobre ellos. No dejan de ser empresas privadas, con sus propios intereses y prioridades. Es lógico, visto así, que sean propensos a trabajar con clientes que les resulten rentables y que, en cambio, rechacen a los que suponen un riesgo para su negocio. ¿Quiénes son estos últimos?

Si queremos un crédito…

Eduardo Zafra, director de préstamos de iAhorro, separa a las entidades bancarias tradicionales de las nuevas en cuanto a perfiles preferidos.

Las entidades bancarias tienen un departamento de riesgo propio que filtra a los clientes según la peligrosidad de su perfil. La precariedad laboral es el principal peligro en este sentido. “Los bancos de toda la vida no suelen otorgar préstamos a clientes con contratos temporales y sueldos bajos”, explica Zafra. Pero no es solo la precariedad, también prestan especial atención al sector en el que trabaja el cliente: “Los usuarios que trabajan en el sector tecnológico tienen más facilidades para conseguir un préstamo, ya que registra menos paro que otros”, por ejemplo.

Pero aparecer inscrito en un fichero de morosos es casi estar sentenciado para un banco, según Zafra. “La morosidad es un criterio muy importante de exclusión, y si el cliente está en Asnef, por ejemplo, lo va a tener muy difícil para conseguir financiación”.

Las entidades de nueva creación no cuentan con un departamento de riesgo, sino que su análisis de los clientes es más moderno pero rudimentario: es en las redes sociales donde comprobarán si su estilo de vida se ajusta a la de alguien que es mal pagador.

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Si queremos una hipoteca…

En este sentido, los trabajadores autónomos con menos de un año de antigüedad son quienes más cuesta arriba lo tienen con los bancos. Y, dentro de estos, los empresarios como pueden serlo el dueño de un bar o de una tienda, más difícil que los profesionales como un abogado o un agente de publicidad, por ejemplo. Simone Colombelli, director de Hipotecas de iAhorro, se pronuncia a este respecto: “Al no poder contar todavía con resultados de negocio, a los primeros se les ve más inestables”, mientras que los segundos “venden su tiempo y tienen menos riesgos que los autónomos empresariales”, explica. Es evidente que los bancos se fíen más de los trabajadores con cierta experiencia. “Alguien que acaba de conseguir su primer empleo puede tener más dificultades, así como profesionales con estudios muy largos que se han incorporado tarde al mercado laboral”, añade Colombelli.

Si hablamos de dinero…

¿Y qué exigen los bancos cuando hablamos de dinero?

Para conceder una hipoteca, los ingresos del cliente tendrán que superar los 1.000 euros mensuales –entre 1.500 y 2.000 si es en pareja– para tener alguna posibilidad. Y aun así es difícil, especialmente en grandes ciudades de España.

Y de la misma forma que debemos preocuparnos por nuestros ahorros, lo hacen los bancos. “No tener ningún tipo de ahorro hace que sea muy complicado conseguirla”, admite Colombelli. Para que todo esté en orden, deberíamos poder pagar el 20% del precio de la vivienda como entrada, sin contar los gastos derivados. A todo esto, tener en cuanta el endeudamiento es fundamental. “La suma de la devolución de la hipoteca y de otros préstamos no debe suponer más del 40% de los ingresos del cliente”, señala Colombelli. ¿Estamos preparados para hacer frente a esto? Si es que no, el banco lo verá enseguida.

Si queremos una tarjeta…

Néstor Martín, analista de iAhorro, asegura que “a la hora de evaluar un cliente que le está solicitando una tarjeta de crédito, el banco generalmente privilegiará una solvencia demostrable y un bajo nivel de endeudamiento, más que la antigüedad laboral o los ingresos”.

Por eso mismo, el banco verá con malos ojos si nuestra deuda supera el 40% del capital total. Y si tenemos en cuenta que el banco incluirá en este porcentaje productos como el alquiler, la hipoteca y otros préstamos, es complicado… Como es lógico, nuestra cuenta bancaria no podrá estar en rojo.

En cuanto al perfil, los autónomos lo vuelven a tener difícil, igual que los trabajadores por cuenta ajena con contrato temporal. Los acompañan aquellos que cobran menos de 800 euros y los que llevan trabajando menos de 4 meses, independientemente del tipo de contrato y del sector.

Fuente: El País

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Óscar Ahulló

Es redactor creativo publicitario y redactor web especializado en finanzas.
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