Los créditos al consumo, a la vanguardia en España

Fecha de publicación: 18.10.2018
Los créditos al consumo, a la vanguardia en España

Han sido unos años complicados, pero ya aparecen signos de recuperación den los hogares españoles. Los bancos son quienes lo saben de primera mano al ver acudir cada vez a más personas en busca de financiación para sus vacaciones e incluso para bienes de consumo. En una época donde nos habíamos acostumbrado a reparar los estropicios de casa por nuestra cuenta, ver que ahora y cada vez más se recurre a la financiación es síntoma claramente positivo.

¿Cabe pensar en una nueva burbuja?

Y lo llamativo es la diferencia al alza que experimenta en España la cantidad de créditos solicitados desde el pasado mes de mayo: han aumentado una media de 14,7%, el doble que en Europa, que se queda en un 7,2%.

Estos datos del Banco Central Europeo revelan, además, que los créditos concedidos por la banca en España son de tipo muy superior: un interés del 8,15% de media cuando en el resto del continente son del 5.09%.

Todo indica que las entidades bancarias y no bancarias están aprovechando el tirón y la buena racha económica de los españoles para aumentar los intereses y, con ellos, sus beneficios.

Los expertos dan su opinión

Así opina Miguel Cardoso, economista jefe de España y Portugal en BBVA Research, quien percibe “un crecimiento del crédito en las familias debido a la buena marcha de la economía”.

La propia entidad estima que la economía seguirá creciendo hasta casi el 3% este mismo año y un 2,5% en el próximo. No van tan lejos las impresiones del Gobierno, donde se cree que el aumento del PIB no superará el 2,7% en el presente ejercicio y un 2,4% en el siguiente.

Fernando Casero, presidente de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (Asnef), atribuye estas circunstancias a un triple motivo: “Por una parte, en los años de la crisis el crédito al consumo bajó mucho más que la media de la economía, con lo que ahora, en los años de recuperación, es lógico que se incremente. Por otra, las familias necesitaban tras la recesión renovar sus vehículos, electrodomésticos, mobiliario... Y, por último, la creación de empleo está favoreciendo el consumo”.

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Y siguiendo esta tendencia, por último, es José Luis Martínez Campuzano, portavoz de la Asociación Española de Banca, quien da la puntilla al tema: “La demanda por parte de las familias es elevada porque durante la crisis se pospuso el consumo y ahora aumenta a ritmos del 15% anual.” A lo cual hay que añadir “el mayor crecimiento económico y la creación de empleo”. Y termina con un dato importante: “el crédito al consumo supone el 57% de la financiación bancaria a los hogares no hipotecaria”.

¿Y qué se dice de los precios?

Los propios entendidos en economía y préstamos no se privan de hablar de los precios.

Según Fernando Casero, “aquí tenemos un ejemplo práctico de cómo influye la famosa prima de riesgo en los ciudadanos. El diferencial de costes con la media europea, en la que Alemania pesa mucho, se debe al también diferente coste de adquisición para las entidades que prestan ese dinero. La mayor tasa de morosidad que todavía se da en España hace subir un poco el coste medio de los créditos al consumo

¿Y por qué tenemos más tasa de morosidad? Principalmente, “porque España es un país en el que todavía tiene el 16,74% de paro, según la EPA, frente a otros países, como Alemania, donde se sitúa al 3,5%”.

Finalmente, Martínez Campuzano deja de lado la parte negativa a la que se atiende Casero para reforzar la positiva: “la última encuesta sobre préstamos bancarios del BCE muestra que las condiciones de financiación están mejorando en España en el caso especialmente de los hogares, que ha aumentado con fuerza su demanda de crédito”.

Y es que en España no se ha eliminado el paro, ni mucho menos, como demuestra Casero, pero hay un notable ascenso de préstamos al consumo para gastos no solo importantes, sino también coches y otros artículos de lujo.

La principal diferencia, como se ha dicho al principio, radica en que ahora, en lugar de reparar el electrodoméstico de turno, solicitamos un crédito para comprar uno nuevo.

 

Fuente: La Vanguardia

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