La plenitud de los créditos al consumo

Fecha de publicación: 07.02.2018

Podría pensarse que productos de “asistencia económica”, por llamar así a los créditos al consumo, son una herramienta de mejora y estabilidad dineraria en los beneficiarios, quienes, supuestamente, invierten el dinero obtenido y luego lo devuelven sin dificultades y sin necesidad de volver a solicitar otro. Pero es posible que estemos equivocados respecto a las secuelas de la solicitud y obtención de créditos en España, y los expertos así lo indican, al asegurar una tendencia cada vez más al alza en la demanda de créditos. Según ellos, su consumo va a dispararse –siguiendo su racha ascendente- en este 2018.

Los créditos al consumo, imparables en su ascenso

Los datos del Banco de España así lo reflejan: el volumen de financiación concedida en créditos al consumo entre los meses de septiembre de 2016 y de 2017 creció un 20%, poniéndose a la altura del mismísimo crédito hipotecario.

Además, esta “crédito-manía” destaca, no sólo por el gran número de consumidores únicos a los que atrae, sino también por las altas cantidades de dinero que comporta en cada operación: la financiera Cetelem extrajo de su estudio que cada consumidor solicitó, de media, 5.897 euros. Esto significa un aumento del 24,7% respecto al año anterior. Por otro lado, el grupo BNP Paribas asegura que el producto más popular del pasado curso fue el crédito coche –un 17,1% lo solicitaron-, tras el de aparatos electrónicos –un 16,2%- y el de dispositivos móviles –un 15,7%.

El responsable de financiación de IberCaja, Santiago Ramón y Cajal, asegura que “el crecimiento con porcentaje a dos dígitos de los préstamos de consumo que se formalizarán en 2018 será la tónica general, ya que hoy en día se capta más a un cliente por un producto de financiación que por un producto tradicional de ahorro”.

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Las claves

La evolución de la oferta digital de los créditos al consumo provoca que sean susceptibles de contratación, sea quien sea y desde donde quiera. La contratación web proporciona una libertad incomparable. Además, este avance no ha privado de la existencia a la contratación de estos productos a la vieja usanza, es decir, en la misma sucursal. Siempre habrá románticos, de esos que necesitan oírle la voz y mirarle a la cara a su experto de confianza. La tercera clave es un precio cada vez más atractivo, con intereses cada vez más bajos.

El Banco Central Europeo está ayudando, especialmente, en esto último. Puesto que no planea subir los tipos de interés a medio plazo, seguirá facilitando liquidez a muy bajo coste a las entidades europeas. “Esto favorecerá a la oferta de crédito, ya que un mejor acceso a la liquidez por parte de los bancos implica menos dureza a la hora de conceder financiación a familias y empresas”, concluye Pablo Souto, experto en finanzas de iAhorro.

Lo que se llevan por delante los tipos de interés en su bajada

Según los expertos, el bajo coste del dinero tiene dos repercusiones principales. La primera es obvia, y es que los tipos de interés aplicados a los créditos al consumo decrecen.

La otra es que la política impulsada por el BCE incita a los bancos a promocionar los créditos al consumo de forma extraordinaria.

Explica Souto que “en los últimos años los márgenes de beneficios de las entidades financieras se han reducido, por lo que se centran en la comercialización del crédito al consumo, con un tipo de interés medio que ronda el 6% frente a, por ejemplo, el crédito hipotecario, que debido a que el euríbor presenta una tasa de interés negativa, ronda el 3%”.

 

Fuente: El País

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