Esta hipoteca inmobiliaria no es mi tipo

Fecha de publicación: 05.07.2018
Esta hipoteca inmobiliaria no es mi tipo

Diez años después del estallido de la burbuja inmobiliaria en España, uno de los mayores cambios ha sido el de los tipos de interés. En julio de 2008, el Euribor culminó su cima más alta con un histórico 5,39%. Hoy en día, este índice –es el que determina los intereses de los préstamos hipotecarios a tipo variable- se encuentra bajo cero. Sí, concretamente, casi un 0,2 por debajo del 0%. Es un Euribor negativo, algo que no había pasado nunca desde, 1998, año de su nacimiento.

Pocos habrían esperado tal bajada desde aquellos picos ya lejanos. Por eso, la duda se ha desmarcado de los tipos de interés y se ha desplazado a otro lado: para comprarme una casa, ¿tipo fijo o mejor una de tipo variable?

La duda ahora es si tipo fijo o variable

Evidentemente, este brutal descenso del Euribor abarata notablemente las hipotecas a tipo variable. Y las entidades han tenido que reaccionar. Para ello, ha puesto toda la carne en el asador del departamento de marketing para promocionar la venta de hipotecas a tipo fijo. Y ha dado buen resultado: el 62% de la contratadas en enero, lo son.

Pese a todo, no hay razones para ver a la hipoteca a tipo fijo como una amenaza. «No es negativa, en absoluto», afirma el director de Tu solución hipotecaria, Ricardo Gulias. «De hecho, destaca en seguridad, ya que sabes desde el primer momento hasta el final cual será tu cuota, y la tranquilidad no se paga con dinero», añade.

Si al cliente le conviene tipo fijo o variable, en realidad, depende del Euribor, y de nadie más. Y lo que haga el Euribor dependerá, exclusivamente, de los movimientos de los tipos de interés que, a su vez, estarán sujetos a las políticas monetarias que aplique el Banco Central Europeo

Pongamos un caso práctico

Imaginemos que, por ejemplo, en los próximos 20 años, el Euribor desanduviera su camino para volver a los intereses gigantes del año 1998.

Contratamos una hipoteca estándar de, por ejemplo, 120.000 euros, y eliminamos gastos y comisiones. Si le aplicamos un tipo variable formado por el Euribor de 1998 más un diferencial de 0,99%, llegados a 2038 –año en que terminaría el préstamo- habríamos pagado un total de 151.046 euros. Esto es el precio neto del préstamo más unos 31.000 euros de intereses, según la calculadora del comparador bancario iAhorro.

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Visto así, nos habría resultado más económico contratar una hipoteca a plazo fijo inferior al 2,35%.

Volvamos a ponernos empíricos y volvamos de nuevo al 1998:

BBVA ofrece un tipo del 1,95%. Si hubiésemos pedido la misma hipoteca de 120.000 euros, en 20 años habríamos devuelto 145.000 euros, 6.000 menos que en el anterior caso, que sería el tipo variable más favorable.

Esto demuestra que, en ocasiones, el tipo fijo es más beneficioso que el variable, y que esto dependerá de la fluctuación del Euribor y de los intereses.

Se vienen años de paz con el Euribor

Hay que tener en cuenta que sólo hemos planteado dos de los múltiples escenarios posibles. «El Euríbor subirá, está claro, y creemos que a mediados del 2019 empezará a remontar», prevé Gulias. No obstante, este experto cree que al índice le llevará muchos años saltar la barrera del 1%. «La economía europea está tocada por el Brexit, por la incertidumbre política global y local, por los conatos de independencia, y aún debe estar estimulada los próximos lustros para que crezca con fuerza», nos dice. Y concluye: «El Euríbor será un índice muy estable, por debajo del 1,5% en las próximas décadas».

A día de hoy, el 80% de las hipotecas que otorga Ibercredit son a tipo fijo, así lo reconoce su director general, Santiago Cruz. Asegura que los clientes que se lanzan a por este producto son «clientes que compran una segunda vivienda o que no tienen una experiencia positiva con los tipos variables». Los asiduos a los tipos variables, en cambio, «suelen ser jóvenes que buscan un préstamo a largo plazo, sin experiencia en el mercado inmobiliario».

 

Fuente: El País

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