¿Eres el candidato ideal para conseguir un préstamo hipotecario?

Fecha de publicación: 23.10.2018
¿Eres el candidato ideal para conseguir un préstamo hipotecario?

Que el mercado hipotecario español está disparado ya no es ninguna novedad. El mes de julio se vieron hasta un total de 29.287 hipotecas constituidas sobre viviendas, el registro más alto desde 2011 y, a la vez, un 14,6% superior al del primer semestre del año pasado, según el INE. Junto con el número de hipotecas, ha aumentado en un 2,1%, respecto a julio de 2017, el importe medio de los préstamos otorgados. Y hay muchas más cifras que definen la situación, aunque hoy no se trata de eso. Se trata de analizar qué perfil es el más idóneo para que tú también seas uno de los beneficiarios de un préstamo hipotecario. Si tu buscas una vivienda en el mercado, vamos a ver qué es lo que buscan los bancos en ti.

Los funcionarios, los primeros; desempleados, a la cola

Lo primero es analizar tu situación laboral, algo que nunca pasan por alto los bancos. Sus trabajadores favoritos son el personal de las Administraciones Públicas. ¿Por qué?

Pues, según Manuel Gonzalvez, director de iAhorro, “tanto por su continuidad en el puesto de trabajo como por su nivel de ingresos”. Resulta obvio pensar que las entidades se ven más predispuestas a prestarle dinero a alguien que tiene un salario asegurado. Detrás, vienen los empleados en grandes empresas, por constituir estos también una posición normalmente estable y un sueldo alto que generan confianza.

Los trabajadores con contrato indefinido son los siguientes en la lista de preferencias, especialmente si el contrato es superior a 18 meses.

En palabras de Ricardo Gulias, de Tu Solución Hipotecaria, los autónomos se llevan el cuarto puesto: “el del trabajador por cuenta propia puede ser un perfil interesante, siempre y cuando haya antigüedad y se haga una declaración de renta solvente”. Y añade que “como cuarta opción estarían los trabajadores temporales y luego los jubilados”. Solo quedan los trabajadores con contrato temporal. ¿Cómo los ven los bancos?

Según Gulias, “algunas entidades penalizan mucho los contratos temporales, por lo que estos ciudadanos pueden tener grandes problemas para conseguir financiación, en algunos casos es misión casi imposible”.

Ya se han cubierto todas las posibilidades laborales… Excepto una: la del desempleado. Esta es, sin duda, el perfil que más difícil tiene conseguir un préstamo hipotecario. La ausencia de una nómina y, por tanto, de unos ingresos mínimos y regulares convierten en imposible la misión de encontrar hipoteca.

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Los compromisos, por escrito

Emprender en pareja la aventura de comprar una casa es más que habitual. Y claro, las entidades bancarias bien lo saben y, para ellas, no es lo mismo una pareja de novios que un matrimonio, por las garantías que el estado civil de cada uno aporta –supuestamente hablando, por supuesto– a la hora de exigir una cuota mensual con intereses. Te imaginas ya quiénes pasan primero, ¿no?

Exacto, los matrimonios. Básicamente porque están regulados por ley incluso en los supuestos de hipoteca, y esto, sobre el papel, es garantía de estabilidad. Y ya sabes que a los bancos les chifla la estabilidad.

Para la pareja de novios, amigos o familiares, deberán convertir su compromiso en algo palpable, véase, “acordar unas reglas entre los prestatarios y elevarlas a escritura pública, para que cada uno conozca su responsabilidad y qué pasaría si la relación se rompiese o alguien falleciera”, como sugiere Gonzalvez.

Primera vivienda antes que la segunda

Pese a las siempre posibles fluctuaciones de las estadísticas con respecto a las segundas viviendas, la mayoría de las hipotecas, si se hacen, es para adquirir la vivienda principal.

Ya lo dice Gulias, que “a la banca le gustan más el single o la pareja que adquiere su primera residencia; las combinaciones extrañas en boga en el pasado, como los amigos o los hermanos que compraban juntos para invertir están muy penalizadas”.

Y con respecto a los inversores privados que adquieren para sacarle rendimiento al alquiler, Gonzalvez asegura que “los bancos siempre prefieren a los compradores que quieren la casa como primera vivienda o como segunda residencia, frente a los inversores porque los clientes que viven en la casa hipotecada son más fiables a la hora de pagar contra los que han comprado una vivienda con el único fin de lucrarse”.

 

Fuente: El País

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