Equivocarse en la declaración de la renta y sus consecuencias

Fecha de publicación: 17.05.2018
Equivocarse en la declaración de la renta y sus consecuencias

Viene siendo un tema recurrente últimamente en este blog, pero con las cosas importantes, como lo es la declaración de la renta, nos guta insistir y advertir. Como sabemos, desde el pasado 4 de abril estamos, todos los españoles, dejando lista y ya algunos entregando la declaración anual del ejercicio 2018, correspondiente a los datos fiscales de 2017. Hasta el 2 de julio tenemos para hacerlo.

A pesar de que la mayoría ya tienen cierta práctica con ello, siempre hay algo que se nos escapa al entendimiento, y también los hay quienes aparecen patidifusos ante el borrador dispuestos a “confesar” su fiscalidad por primer vez. Para todos estos casos, la Agencia Tributaria española pretende facilitar el proceso mediante el programa Renta Web; sin embargo, nos seguimos equivocando.

Si de algo somos susceptibles todas las personas es de caer en el error, y el planteamiento que sigue a esta caída es el preguntarnos cómo corregir la errata y qué consecuencias tiene el haberse equivocado en la presentación de la declaración.

Echar un vistazo extra a los datos fiscales

Lo que la lógica nos dice así como la primera exigencia indispensable que proclame cualquier manual es la de revisar los datos. No es tan difícil.

Una vez hayamos completado el borrador, conviene volver a leer los datos con detenimiento para evitar errores y tener que suplicar por correcciones posteriores. El borrador está a disposición del contribuyente en internet, en el programa Renta Web, además de en la nueva aplicación móvil.

Y como la Administración está formada por humanos, también se equivoca. Sea por mala interpretación o por ausencia de datos importantes, y es especialmente vulnerable en este aspecto si ha habido cambios relevantes y de última hora.

Por este motivo, el Consejo General de Economistas Reaf-Regaf considera especialmente importante atender al caso de que haya habido modificaciones en las circunstancias familiares, como también en los rendimientos de cuentas o de activos financieros o inmuebles.

En caso de error…

Fallar está permitido, por suerte, por la Agencia Tributaria. La cuestión deviene entonces en corregir el error dentro del plazo dado para ello, que es el fin del periodo de entrega de la declaración de la renta de cada año. De ser así, evitaremos cualquier sanción.

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Si el error cometido es a favor del contribuyente y forja un beneficio hacia nosotros, por ejemplo, conllevará la presentación de una declaración complementaria de forma más bien rápida. Lo importante es llevarla a cabo antes del 2 de julio, día de finalización de la campaña, puesto que en ese caso, no habrá consecuencias.

Pero si nos excedemos del plazo y, llegado dicha fecha no hemos arreglado el descuido, el Consejo General de Economistas recuerda que se aplicarán recargos que irán creciendo con el paso del tiempo.

Si la declaración complementaria en cuestión se demora más de un año, el recargo será del 20% sin contar los intereses de demora.

En cambio, si el desacierto perjudica al contribuyente en favor de Hacienda, el margen para solucionarlo es de 4 años. Para subsanarlo, presentaremos la versión correcta de la declaración a través del servicio de tramitación, o bien solicitar la rectificación de la autoliquidación.

Atentos a si realmente debemos declarar

Aquellos que se libran de declarar son quienes perciben hasta 22.000 euros como rendimiento salarial anual siempre que proceda de un único pagador. Pero cuidado, porque como advierte el Consejo de Economistas, también entran en cómputo otras variables como son las ganancias patrimoniales, las cuales son de obligada declaración.

Poniendo un ejemplo práctico, un contribuyente que perciba renta del trabajo de 2.000 euros pero haya obtenido una ganancia patrimonial de 100 euros al transmitir unos bienes sí estará obligado a declarar. Ocurre lo mismo con un contribuyente con imputaciones rentas inmobiliarias superiores a 1.000 euros.

 

Fuente: Las Provincias

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