EL tribunal supremo pide transparencia

Fecha de publicación: 14.12.2017
EL tribunal supremo pide transparencia

Todos conocemos a alguien,  y a más de uno, si es que no somos mismamente nosotros, que posea algún bien hipotecado. Una de las características más extendidas entre los españoles es estar hipotecado, y aquel que ya ha hecho los deberes con ella se puede considerar un privilegiado, clase alta. La hipoteca nos toca a casi todos, y a casi todos ellos les deriva en algún tipo de apuro.

En publicaciones anteriores hemos hablado sobre la cultura de la devolución de préstamos online, que se basa en la capacidad de leer entre líneas las condiciones y recapacitar acerca de cómo devolverlo, si es que podemos, y echar marcha atrás si es necesario. También lo aplicamos, por extensión, a las hipotecas. El caso es que aquí entran más factores en juego: mucho más dinero, plazos larguísimos y bienes importantes –como una vivienda- sobre la mesa. En definitiva, mucho que perder si no aplicamos el conocimiento para contratar una hipoteca. Aun creyéndose seguros y capaces, ¿a cuántos conocemos en nuestro entorno que han sido dañados por una cláusula oculta, agazapada y lista para atacar? Sangría.

Sin información no hay trato

Últimamente están llegando buenas noticias acerca de la protección que las leyes ofrecen a los consumidores de productos bancarios.

Y la última es que el Tribunal Supremo ha considerado que, en el caso de que un cliente se haga cargo de la hipoteca de una vivienda que compra a un promotor inmobiliario (proceso conocido como subrogación hipotecaria), la entidad bancaria debe ofrecerle toda la información precontractual sobre la misma. Es decir, que el banco debe informar al cliente sobre todas las cláusulas hipotecarias, incluidas las cláusulas suelo. De este modo, el cliente podrá adoptar una decisión "con pleno conocimiento de la carga económica y jurídica que le supondrá", sin necesidad de realizar un "análisis minucioso y pormenorizado" del contrato. El alto tribunal explica que, en caso contrario, la obligación de información precontractual correspondería al cliente, algo que "resulta opuesto a la doctrina de la Sala Primera y del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE)".

Y es que, qué menos que saber a lo que nos enfrentamos para dar el paso, o no. Es como si a un detenido no le leyeran sus derechos.

Viaconto
Importe de préstamo 600 € Quiero préstamo
Vivus
Importe de préstamo 300 € Quiero préstamo
OnlineCredit
Importe de préstamo 1 500 € Quiero préstamo

Un poco de jurisprudencia

La decisión ha sido adoptada por la Sala Primera de lo Civil del Tribunal Supremo, que ha estimado el recurso de casación interpuesto contra la sentencia de la Audiencia Provincial de Sevilla. Ésta había desestimado la demanda interpuesta por un cliente que pidió la nulidad de la cláusula suelo del préstamo promotor en el que se había subrogado y posteriormente novado (modificado). En el préstamo promotor, la cláusula suelo era del 3,5%, mientras que en la escritura de subrogación —de octubre de 2006— era del 4%. En el año 2009 se novaron distintas condiciones del préstamo: ampliación del plazo de 30 a 40 años y carencia de pago de capital durante cuatro años, intereses y comisiones, así como rebaja de la cláusula suelo al 3%. Banco Popular renunció en la audiencia previa a discutir el carácter de la cláusula como condición general de la contratación, por lo que la afirmación de la Audiencia Provincial de que el contrato fue negociado no es suficientemente precisa como para llegar a la conclusión de que la cláusula suelo también lo fuera.

La sala ha recordado que las cláusulas suelo del Banco Popular ya fueron declaradas nulas por sentencia de pleno de 23 de diciembre de 2015, y recuerda también su doctrina de que la regla general será determinar en estas últimas la abusividad de la cláusula, salvo circunstancias excepcionales como el perfil del cliente o la información precontractual suministrada por el banco.


Fuente: El País

Comentarios