Conoce los nuevos créditos universitarios (Parte I)

Fecha de publicación: 18.09.2018
Conoce los nuevos créditos universitarios (Parte I)

La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) – formada por entidades financieras españolas– tiene un plan para ahorrar entre 2.000 y 6.000 millones de euros de titularidad pública cada año: préstamos bancarios para financiar la formación de los estudiantes universitarios. Esto implicaría que los estudiantes asuman todos los costes de matrícula, entre otras cosas, y formalicen préstamos bancarios para poder pagarlos. Pese a quedar endeudados, como la propia fundación reconoce, disfrutarían de beneficios especiales.

Es una propuesta delicada puesto que entre 2007 y 2011 ya aparecieron productos prácticamente equivalentes; el resultado fue desastroso. Ese hecho y la experiencia de otros países europeos llaman a la cautela.

Fedea ha presentado la propuesta a través de su estudio ‘Préstamos universitarios contingentes a la renta: diseño y aplicación a España’, donde proyecta varios escenarios de posibilidades.

El escenario básico es el siguiente: existe una deuda de 21.000 euros como media de coste de los estudios universitarios subvencionados por el Estado actualmente, un tipo de interés del 0% y una tasa de devolución del 10% de la renta anual solo si llega a los 15.000 euros. 25 años después, la deuda se habría resuelto. Entonces, podrían modificarse variables como el nivel de deuda, las tasas y los plazos de devolución, los años de cancelación…

Respecto al 0% de interés, Fedea afirma que, pese a ser el más llamativo, podría resultar regresivo. No obstante, aumentarlo significaría trasladar “una mayor parte del coste total a los estudiantes que, tras graduarse, acaben ganando más”.

¿Se lo pueden permitir los estudiantes?

Tan importante como tener un plan es poder llevarlo a cabo. Y para poder llevar a cabo la propuesta de Fedea, los estudiantes tienen que ser capaces de sufragar los gastos de devolución. Éste es, en palabras del experto en finanzas del comparador bancario iAhorro, Antonio Gallardo, “el gran problema”. Como él mismo dice, “nada más terminar un grado universitario, es raro conseguir ese trabajo con un sueldo superior a 15.000 euros y, si le añades un máster, alargas aún más el momento en el que lo encontrarás”. Según el propio Gallardo, el período de carencia –donde la deuda no se devuelve– puede durar entre seis y ocho años, lo cual interpreta “no muy realista”.

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Y nos plantea un caso real: con un préstamo de 21.000 euros, cinco años de carencia –que supondrían 6.250 euros de intereses) y 25 años de pago al 5%, la cuota a pagar en el primer año ingresando más de 15.000 euros sería de 122,76 euros mensuales. “El resultado es que acabaremos pagando 43.078 euros, un 105% más que el capital prestado”, concluye.

Sea ésta la perspectiva para los estudiantes u otra, IE Business School no deja de insistir en la monitorización de la vida laboral del alumno y su cuidado por parte de la entidad financiera “para adaptar la amortización del préstamo a las rentas que vaya recibiendo”.

Las variables más delicadas

Gallardo pone en sobre el papel una situación en que el estudiante decide solicitar un préstamo universitario. Lo primero que recomienda es prestar mucha atención a las variables más delicadas. Es decir, las que más condicionan y modifican el coste real del préstamo. Éstas son el interés nominal, las comisiones y la TAE, como también otras que a priori pueden pasar más desapercibidas: “la existencia de períodos de carencia en la que pagas solo intereses, lo que hace disminuir o posponer el pago, y las comisiones de amortización o cancelación anticipada, para procurar adelantar pagos al coste más bajo posible”.

Desde IE Business School también lanzan su consejo: anticipar la amortización del préstamo cuando la situación económica sea favorable, “así como, en el caso contrario, anticiparse y negociar con la entidad financiera el ajuste de los términos para no incurrir en sobrecostes”.

 

Fuente: El País

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