Cómo llevarse bien con los créditos rápidos online

Fecha de publicación: 29.10.2019
Cómo llevarse bien con los créditos rápidos online

Intentar conseguir un crédito urgente y descuidar las finanzas personales es contradictorio, pero eso no impide que suceda. Tan importante es tener acceso a financiación como cuidar lo que ya tenemos

Los créditos rápidos son un producto que ofrece financiación a muy corto plazo, casi inmediato, a cambio de unos intereses en la devolución. Su naturaleza desata una curiosa contradicción: pese a que son los gastos imprevistos y las urgencias económicas el motivo principal de su existencia y solicitud, resultarían totalmente inviables sin una planificación previa y posterior de las finanzas personales por parte de aquellos quienes los solicitan.

Para que la devolución del crédito no termine convirtiéndose en una pesadilla con aroma a ruina, es necesario seguir ciertas pautas de actuación.

Estudia tus finanzas primero

Los hay quienes confían en el azar, o incluso en la sabiduría de los bancos, para esclarecer sus posibilidades de devolver los créditos. Pero que una entidad te ofrezca uno, pese a las condiciones exigidas para obtenerlo, no significa que nos lo podamos permitir

Durante el proceso de solicitud, la entidad nos pedirá información sobre nuestras situación financiera, bancaria y laboral, pero para estar seguro de que la respuesta va a ser positiva, debemos tener claro nosotros cómo se encuentra nuestra cartera.

Descubrir la necesidad económica en concreto y la cantidad que requiere no es el paso previo a la solicitud de un préstamo inmediato, sino que debe ser el detonante que nos haga analizar a fondo nuestra economía. Cuánto tenemos ahorrado, cuáles son nuestros ingresos y gastos, balances, productos caros y prescindibles, otros indispensables, épocas del año complicadas y otras cuesta abajo. 

Es importante efectuar estos cálculos con naturalidad y honestidad, lo último que nos conviene es que el resultado sea una cifra irreal.

Una vez identificadas todas las variables de nuestra economía, sabremos mejor que nunca cómo nos sentaría una dosis de financiación, cuánto dinero necesitamos y en cuánto tiempo lo podríamos devolver. O si, por lo contrario, podemos hacer frente al imprevisto tirando de recursos propios.

Es fundamental recordar que un crédito rápido no significa ganar dinero, sino al contrario: es una inversión. Estamos comprando la posibilidad de saldar una deuda a cambio de una cantidad de dinero mayor a la que equivale esa deuda. Eso significa que podemos terminar tirando de ahorros. 

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Hazte amigo del comparador

En base a toda la información anterior, podemos tomar una decisión basada en la seguridad. Hemos decidido solicitar un crédito urgente online, y sabemos cuánto dinero necesitamos y cuánto nos podemos permitir en las cuotas de devolución. Es el momento de acudir a un comparador de préstamos para visualizar la oferta completa del mercado crediticio. Encontraremos ofertas de todo tipo provenientes de cientos entidades. Esto facilita todavía más la búsqueda, puesto que está ideado para comparar ofertas entre sí y escoger la que más se ajuste a nuestra situación.

Suerte con la solicitud y cuidado con la devolución

Todo este proceso culmina con la visita a la página web de la entidad elegida, con la selección del importe y plazo en cuestión, y con el procedimiento de solicitud. 

Se trata de un breve formulario online a través del que se nos requerirá información financiera, personal, bancaria y laboral. El proceso lleva unos pocos minutos, y la respuesta llegará a nuestro teléfono móvil en forma de SMS con la aceptación o el rechazo de la solicitud. Si las noticias son buenas, la entidad de crédito realizará la transferencia con el dinero, que se hará efectiva en nuestra cuenta bancaria unas 48 horas más tarde.

Lo más recomendable es usarlo debidamente, y apartar cada mes cierta cantidad de dinero para abonar las cuotas de devolución. Es clave no incurrir en el impago de ninguna cuota, puesto que los intereses de demora conllevarán más gastos, así como una dificultad añadida en el caso de que solicitemos otro crédito rápido en el futuro.

Fuente: Tribuna Salamanca

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