Cómo es heredar una hipoteca (1ª parte)

Fecha de publicación: 22.10.2019
Cómo es heredar una hipoteca (1ª parte)

Heredar un inmueble sujeto a hipoteca es un asunto complejo, con muchas ventajas e inconvenientes. Conviene pensarlo bien antes de aceptar y tener en cuenta alternativas interesantes.

La tendencia desde 2007 en España es renunciar a la herencia. En 2017, 42.600 casos de herencia rechazada iban a suponer un 8,6% menos que en 2018, con un total de 46.679, lo que supone, a su vez, un 10% del total y cuatro veces más que en 2007.

Pese a que las razones no se conocen a ciencia cierta, los expertos se decantan por una causa concreta: las cargas que incorporan los inmuebles dados en herencia.

Sin precipitarse

Natalia López, abogada del bufete Maher, opta por realizar una valoración de los bienes y deudas que componen la herencia antes de decidir, es decir, hacer inventario: “Es muy frecuente que, tras el fallecimiento de un familiar o allegado, automáticamente vayan los herederos al notario y acepten la herencia, sin reparar en que el fallecido podía tener deudas y desconociendo la responsabilidad que asumen con ello, ya que podrían responder con su patrimonio personal de las cargas y obligaciones que tuviese el fallecido”.

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Tres pasos a dar

Para Antonio Ripoll, notario en Alicante, es fundamental ir paso a paso. El primero de ellos es presentar el certificado de defunción, y el segundo será acudir al notario para tramitar el certificado de últimas voluntades: “Con ambos documentos se obtiene la copia autorizada del testamento, si existe”, explica.

Esto confirmará la identidad de los herederos, que darán el tercer paso “investigando el patrimonio y la solvencia que tenía el difunto, y recopilando los títulos de propiedad, la información del registro de la propiedad y los extractos bancarios”, narra Ripoll.

Es importante no perder de vista los impuestos que puedan surgir durante este tercer paso, puesto que, según el experto de iAhorro Ricardo Gulias, “en muchas comunidades autónomas, aceptar una herencia supone pagar tributos que pueden ser astronómicos”. Uno de ellos es el impuesto de plusvalía municipal, además del impuesto de sucesiones, que se puede llevar entre el 7,65% y el 35% del valor del legado, según Gulias.

Herederos, todos a una

Los herederos disponen de seis meses para liquidar el impuesto de sucesiones desde la fecha de fallecimiento del legatario. Después de haberlo hecho, deberán hacer balance de activos y pasivos, y comprobar si los bienes y derechos superan las deudas del difunto, o al contrario. Es importante saber esto porque “puede ser que la hipoteca esté prácticamente pagada y represente una parte insignificante en el conjunto de los bienes hereditarios”, dice Ripoll. Si es así, entonces, no caben muchas dudas de que lo normal es aceptar la herencia, al resultar rentable, teniendo en cuenta que todos los herederos devengarán responsables de la deuda al completo, de forma individual e indistinta, de forma que “el que pague por los demás podrá reclamar contra sus coherederos, si se da tal circunstancia”, asegura el notario. 

Dolores de cabeza

Insiste Ripoll en que “en ocasiones, el único activo de la herencia es el bien hipotecado. En tal caso, lo conveniente es calcular cuánto quedaría después de venderlo, ya que, a veces, todo lo obtenido se debería destinar al pago de las deudas hereditarias, como consecuencia de la depreciación”, aconseja. “Si fuera así, sería un grave riesgo aceptar la herencia, pues puede que solo traiga quebraderos de cabeza”.

Como no se evitarían los dolores de cabeza es en el caso de que haya codeudores, que suele ser el cónyuge, o fiadores, como podrían ser los padres del legatario. No importa tanto entonces la decisión entre aceptar o rechazar la herencia, sino más bien “los enredos que se generan como consecuencia de la posición contractualmente asumida en el momento de la contratación del préstamo”, afirma Ripoll.

Fuente: El País

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